“La señora Rothenbühler merece un gran elogio, hizo todo lo negativo muy bien, ¡bravo!”
Saint-Imier
Saint Imier es un municipio de la región de Berna, mayoritariamente francófona. En esta región, la relojería tiene una larga y respetada tradición. Hoy en día, el municipio está especializado en la fabricación de micromecánica y cajas de reloj. En las zonas altas del Jura, la agricultura y la ganadería lechera en particular desempeñan un papel importante. Aquí se produce el famoso queso Tête de Moine. Saint Imier también alberga la mayor central eólica de Suiza, situada en el Monte Crosin. Saint Imier es también el orgulloso propietario de la mayor central de energía solar de Suiza, situada en el Monte Soleil.
De viajeros como tú
Recomendado según las reseñas recientes
“Gran experiencia”
“Fue una visita guiada muy interesante y variada en la que aprendimos mucho sobre las familias importantes de Winterthur. También me encantaron algunas curiosidades inesperadas sobre los árboles.”
“Maravilloso”
“5 estrellas por las vistas a la montaña, tuvimos suerte con el tiempo y de estar sentados en la parte giratoria del restaurante. La mayoría del personal del teleférico estaba confundido con esta app/billete; solo uno de seis sabía escanear el código QR con una app diferente, el resto nos dejó pasar la barrera y un par dijeron que deberíamos haber tenido un papel o un tipo distinto de billete. No hubo coste extra, pero aviso. La camarera del restaurante tampoco reconoció el billete, así que tuvo que consultarlo con un encargado, pero al final todo estuvo bien. Tabla de carne y queso para 2 personas como esperábamos: cuatro tipos diferentes de cada uno, un par de trozos de queso, cuatro lonchas de cada tipo de carne.”
“El puenting fue para nosotros un auténtico punto culminante y una experiencia que no olvidaremos fácilmente. Muchas gracias a Allan, Martin y Rayno: ¡sois increíbles! Desde el primer momento nos sentimos bien cuidados y seguros con vosotros. Explicaron todo de forma clara y detallada, y el ambiente relajado y distendido ayudó mucho a controlar los nervios antes del salto. 😊 El paisaje es simplemente espectacular, lo que hace que la experiencia sea aún más especial. También merece la pena para quienes no quieran saltar, ya que solo las vistas y el ambiente son impresionantes. Una experiencia única, un equipo genial y un lugar fantástico: ¡totalmente recomendable!”
